Mantén la misma foto original y el mismo corte
Empieza con un retrato nítido y una iluminación uniforme. Usa el mismo original en cada comparación de color y pide que se conserven el corte, la longitud y la textura. Si también cambia el corte, resulta más difícil distinguir si prefieres el color o la nueva forma.
Evita los filtros que alteren mucho el color y la iluminación de colores intensos. Una vista previa creada en esas condiciones puede dificultar la comparación del tono con tu aspecto habitual.
Elige varias opciones de color diferentes
Empieza con dos o tres opciones, como castaño, cobrizo y rubio ceniza. Compara lo claras u oscuras que se ven y si su matiz visible parece cálido, frío o neutro. Son descripciones visuales, no una evaluación de tu tono de piel.
- Prueba una opción más oscura y otra más clara si no tienes claro qué luminosidad buscas.
- Compara un tono natural con uno de fantasía si quieres un cambio más importante.
- Mantén el mismo nombre de color mientras ajustas un solo detalle, como unas mechas más suaves.
Pide primero un cambio solo de color
Usa una descripción clara, como: «Cambia únicamente el color del cabello a un castaño natural. Mantén el corte, la longitud y la textura actuales. Conserva los rasgos faciales originales lo más fielmente posible».
Revisa la descripción en el estudio antes de generar. Puedes usar texto, una plantilla o una imagen de referencia independiente, pero la IA puede modificar incluso los detalles que hayas pedido conservar. Compara cada resultado con el original.
Describe las raíces, las mechas y la intensidad
Una vez que tengas una idea del color, explica dónde debe aparecer. «Raíces oscuras sutiles con mechas finas en rubio miel» transmite algo distinto de «un color platino uniforme de la raíz a las puntas». Una foto de referencia puede ayudarte a explicar la distribución que buscas.
Ajusta un elemento cada vez: la profundidad del tono, el sombreado de la raíz, el grosor de las mechas o la saturación. Un tono generado no es un código de color de una marca de tintes ni una fórmula que un salón pueda reproducir directamente.
Compara en la misma pantalla y con una luz similar
Mira el original y los resultados en el mismo dispositivo y con un brillo similar. Comprueba si el cabello sigue teniendo una textura creíble y si las mechas siguen la dirección de los mechones. Observa los cambios en el rostro o el fondo que puedan influir en tu impresión.
Las pantallas, las cámaras y la iluminación de la habitación pueden alterar el aspecto de un tono. Guarda o descarga tu resultado favorito como referencia visual, en lugar de considerar una captura de pantalla como una muestra exacta del color.
Usa la vista previa para iniciar una conversación sobre el color
Muestra la imagen a tu colorista y explica qué te gusta de la profundidad del tono, su calidez o la distribución de las mechas. Tu color de partida, el estado del cabello, las coloraciones anteriores y la iluminación del salón pueden influir en el resultado real.
La vista previa no predice las necesidades de decoloración, no proporciona una fórmula química ni garantiza que se pueda conseguir un tono. Habla con tu colorista sobre el proceso práctico y el mantenimiento antes de decidir. Debes iniciar sesión para generar. Se consume un crédito cuando hay al menos un resultado listo. Si todos fallan, se devuelve el crédito para que puedas reintentarlo.
Preguntas sobre la prueba de peinados con IA
¿La vista previa coincidirá exactamente con un tono de tinte real?
No. Es una orientación visual. La imagen en pantalla no tiene en cuenta todas las propiedades de tu cabello, su historial de coloración ni los productos y el proceso utilizados.
¿Puedo mantener el corte y cambiar solo el color?
Puedes pedirlo en la descripción. Compara el resultado con el original, porque la IA puede modificar de todos modos el corte, la textura o los detalles del rostro.